Transformación digital, o más bien, transformación humana.
Como hemos hablado en notas anteriores, en San Juan como en el resto del mundo, la transformación digital esta dejando de ser una opción para convertirse en una necesidad para sobrevivir en el mercado.

“Antes sabíamos lo que iba a pasar, por lo tanto nos podían decir lo que tenemos que hacer. Hoy en día no sabemos lo que va a pasar, por lo tanto, no nos pueden decir lo que tenemos que hacer”.

Por lo tanto las empresas deben estar muy adaptadas al cambio. Las empresas deben escuchar constantemente lo que la los consumidores necesitan y adaptar los modelos de negocios a estas solicitudes.

Para alcanzar estos cambios la clave esta en las personas, no en la tecnología. Somos la base para que la tecnología pueda ser aplicada y sustentable en el tiempo.

Debemos entender nuestras competencias digital adquirir nuevos conocimientos y competencias para atravesar una transformación humana.

Tal como lo hemos aprendido en nuestro proceso de metodologías ágiles de la empresa de consultoría D-vops dirigida por Ernesto Corona, el proceso de cambios, tiene 3 capas como se ven a continuación.


Teoría de Cultura, Practicas y Herramientas, Ernesto Corona 2017

Implementar una “app” en una empresa no es afrontar una transformación digital. Para que una empresa se transforme digitalmente, debe comenzar a trabajar en las entrañas de la misma, en la cultura.

Cambiar la cultura significa transformar nuestra mentalidad, forma de pensar, sentir y en consecuencia actuar. Debemos modificar y evolucionar nuestras más profundas creencias y adquirir nuevas maneras de trabajar, de decidir, de colaborar, de pensar, de interactuar.

Esto nos lleva a estar siempre entrenándonos para lo nuevo, desafiándonos a nosotros mismos y creciendo a nivel personal y laboral constantemente.
Por todo lo expuesto, consideramos que frente a la aplicación de tecnologías en las empresas, es sumamente importante un proceso de capacitación a los trabajadores donde se les inculque esta nueva cultura de trabajo. Podíamos gastar millones de dólares en tecnología pero si no hemos llegado al a cultura de la empresa, de nada sirve.